terça-feira, 22 de setembro de 2009


María Antonia Abad Fernández (Campo de Criptana, Ciudad Real, España, 10 de marzo de 1928), conocida como Sara Montiel, es una actriz de cine y cantante española y nacionalizada mexicana.Sara Montiel nació en el seno de una familia manchega humilde subsistiendo por medio de la agricultura, ya que su padre era campesino. Desde muy pequeña María Antonia destacó por su belleza y sus dotes artísticas, las cuales impresionaron a Don Vicente Casanova, un influyente productor (uno de los dueños de CIFESA) y agente de publicidad que la vio y la oyó cantar durante una procesión de Semana Santa de Orihuela, Alicante. Don Vicente procuró que la joven recibiera un entrenamiento básico en declamación y canto.
Su primera película fue Te quiero para mí apareciendo como actriz secundaria en el reparto haciendo de María Alejandra, pero fue a partir de Empezó en boda dónde usaría el nombre artístico de Sara Montiel.
Su primer papel de importancia fue en Locura de amor, a la que siguieron La mies es mucha, Pequeñeces y El capitán veneno. Su gran belleza y talento le permitiría lograr grandes éxitos, pero el cine español de la época se quedaba pequeño para una estrella como Sara Montiel, que desarrolló su ambición hacia el extranjero y concretamente a México y a EE. UU., donde llegó a trabajar en Hollywood.Gracias al éxito de la película Locura de amor, Sara Montiel llamó la atención a la industria de habla hispana más importante del mundo, el México del Cine de Oro y pronto se convertiría en una de las estrellas del momento, junto con María Félix, Miroslava y Katy Jurado. También trabajará con los grandes actores de la época: Agustín Lara, Arturo de Córdova, Pedro Infante…. Filmará más de una decena de producciones destacando: “Cárcel de mujeres” “Piel canela”, “Furia salvaje” y “Se solicitan modelos” entre otras.
Debido a su belleza y su talento pronto llamará la atención de la industria estadounidense, necesitada de estrellas hispanas en la línea de Rita Hayworth. Interpretaciones como “Cárcel de mujeres” y “Piel canela” le abrirán las puertas para entrar en Hollywood en 1954 como una nueva Gilda.
Su primera interpretación será de la mano nada más y nada menos que del mítico Gary Cooper en “Veracruz” de Robert Aldrich, junto a intérpretes tan importantes de la época como Burt Lancaster, Denise Darcel y un joven Charles Bronson. Logra índices de popularidad que jamás había tenido una artista española. A esta película le sigue Serenade junto a Joan Fontaine, el tenor Mario Lanza y Vincent Price. En este rodaje conocerá al que será su primer marido, Anthony Mann, director de la cinta. Por último, rueda Yuma (también llamada Run of the arrow), junto a Rod Steiger (que volverá a ser popular en su vejez por su papel de malo en El especialista de Sylvester Stallone y Sharon Stone).
Sara Montiel (conocida como Sarita Montiel) tuvo su lugar asentado en Hollywood; mantuvo cierta amistad con personalidades tan relevantes del cine internacional como Marlon Brando, James Dean o la hija de Alfred Hitchcock. Una fotografía que le hicieron con Dean, es la última que se conoce del mítico actor; con ella se anunció en los periódicos la muerte de James Dean en accidente de tráfico en todo el mundo.
Aunque tenía proyectos para realizar otras películas como The American o Burning Hills, uno de ellos junto a Paul Newman… el destino le deparó otro rumbo a su carrera y desde entónces espació sus colaboraciones en Hollywood.
Tras unas vacaciones, rodó en España una película de bajo presupuesto bajo las ordenes de Juan de Orduña, que realizó más por amistad y gratitud que por dinero: “El último cuplé”. No obstante la película fue un éxito de taquilla inmenso y hará de la Montiel una de las artistas más taquilleras del mundo. Por consiguiente firmará un contrato multimillonario para realizar películas de producciones europeas (hispano-francesas-italianas) que la convertirán en la actriz de habla hispana mejor pagada de la década.
Al “Último Cuplé” le siguieron “La Violetera”, “Carmen la de Ronda”, “Mi último tango”, “Pecado de Amor”, “La bella Lola”, “La dama de Beirut”, “La reina del Chantecler”, “Noches de Casablanca”, “La mujer perdida”, “Varietés” y “Cinco almohadas para una noche”.
Como cantante ha cosechado importantes éxitos en su carrera, sobre todo al volver a poner de moda el cuplé con su insinuante forma de cantar. Su personal estilo es inconfundible; boleros como “Contigo aprendí” o “Bésame mucho” dieron la vuelta al mundo con su voz. Pero sin duda la canción con la cual será siempre identificada es “Fumando espero”, con la que Sara Montiel hizo que el fumar, hoy mal vista adicción, se considerara entonces algo elegante.
Su última película, “Cinco almohadas para una noche”, no consigió el éxito de las anteriores. El cine español vivía la época del destape. Sara Montiel decidió entonces apartarse de ese tipo de cine y se entregó por entero al teatro, como ya hicieran otras grandes estrellas. Espectáculos musicales como “Doña Sara de la Mancha”, demostraban la increíble capacidad para enamorar al público, esta vez desde un escenario, con lo que el público podía ver a la diva en directo. “Saritísima” o “Saritízate” son dos ejemplos de los muchos espectáculos teatrales que Sara Montiel presentó con éxito.
En televisión protagonizó dos programas; “Sara y punto”, realizado por Eduardo Stern y “Ven al paralelo” con el cual estuvo dos temporadas, siendo por entonces la indiscutible reina del espectáculo barceloní y de “La 2″.
Gran conocedora del amor, ha vivido importantes relaciones, además de varios matrimonios.
Los tres que la consiguieron llevar al altar fueron por este orden; Anthony Mann, el director de cine norteamericano con quién se casó en 1957 en Hollywood (primero en artículo mortis, por consejo de la hija del director y una vez restablecido de su enfermedad, en matrimonio civil, convirtiéndose en su primer marido). Sara había conocido a Mann en el rodaje de la película “Dos pasiones y un amor” (Serenade) en la que trabajó junto a Mario Lanza y Joan Fontaine. El divorcio advino en 1963.
Su segundo marido fue el industrial Vicente Ramírez Olalla, a quién Sara llamaba cariñosamente “Chente.” Se casaron ante un reducido grupo de invitados en la Iglesia de Montserrat, en Roma, oficiando la ceremonia el abad mitrado del Valle de los Caidos, Fray Justo Pérez de Urbel. Con todo, el sonado matrimonio apenas duró dos meses.
El hombre de su vida fue el empresario y periodista mallorquín Pepe Tous, con quién contrajo matrimonio después de diez años de relaciones. Juntos adoptaron a los dos hijos de la popular artista, Thais y Zeus. Pepe Tous murió y dejó a Sara sola y al cargo de sus dos hijos.
Otros hombres importantes en la vida de Sara Montiel, han sido: Ernest Hemingway, quién enseñó a Sara a fumar habanos. James Dean, con quién dicen que vivió un romance de película, incluso estuvo a punto de viajar con el malogrado actor, el día que este tuvo el fatídico accidente que le costó la vida.
León Felipe, para el importante escritor y poeta español, Sara fue su musa y su mayor inspiración “La Mancha en tí, mujer, y en mi corazón el dardo”. Palabras que el insigne poeta dedicó a su admirada Sara a quien en una ocasión llegó a decir: “Eres demasiado bella para el cine, lo tuyo es el teatro”.
Con Gary Cooper, Sara vivió uno de sus más sonados romances. Se conocieron durante el rodaje de “Veracruz” y entre ellos se produjeron anécdotas muy curiosas: la primera vez que Sara hizo el amor con él, se debió a una equivocación de la actriz, pues Sara apenas sabia leer y escribir y mucho menos en inglés y se aprendió el guión de la película fonéticamente; una de las frases que el personaje de Sara tenía que decirle al de Cooper era “¿Quieres luchar (en inglés, fight) conmigo y con los mios por mi pueblo?”, se equivocó y acertó a decirle “¿Quieres hacer el amor (en inglés, quizá otro verbo que empieza con f…) conmigo?”, a lo que Cooper, respondió con un sonoro “Yes!” Sara recuerda cuando abrazada al actor americano le susurraba cantando “Because of you”. Hasta el final de la vida de Cooper, se mantuvo la amistad y en la última visita que el mito de Hollywood realizó a España, estando ya muy enfermo, al bajarse del avión lo primero que pregunto fue: ¿Dondé está “my Montielita”?.
Miguel Mihura, fue aparte de un hombre y un amor importante en la vida de Sara, su Pigmalión. Sara llegó a pedirle matrimonio a Mihura, pero a pesar de publicarse las amonestaciones no llegaron a casarse.
Indalecio Prieto, un político de izquierdas a quién Sara conoció cuando él estaba en el exilio, fue una relación corta pero de la cual Sara ha guardado un gran recuerdo.
Maurice Ronet, para Sara compañero y amante, trabajó con ella en “Carmen la de Ronda”, “Mi último tango” y “Noches de Casablanca”, viviendo un apasionado idilio que traspasó la pantalla.
Con Giancarlo del Duca, trabajó en “La mujer perdida” y “La dama de Beirut”, y vivieron un romance que él decidió cortar. Cuando Pepe Tous murió, apareció de nuevo en su vida y el romance volvió de nuevo, pero “Gianca” como ella lo llamaba, engañó a Sara y a pesar de hablarse de boda entre ambos, decidió cortar con él definitivamente.
Su último y muy controvertido matrimonio civil fue con el joven cubano Tony Hernández. La pareja rompió a los pocos meses.
Fuertes rumores señalan que la actriz no nació en 1928, sino en 1923, por lo que tendría 85 años. (Afirmado por vecinos propios de la localidad de Campo de Criptana)

Edith Piaf: o rouxinol da França

Boêmia, privações na infância, o vício da morfina e o hábito do álcool, formaram uma combinação perigosa que pôs um fim precoce à vida da cantora Edith Piaf, falecida aos 47 anos de idade. Adoecida, retirara-se de Paris, de um apartamento que ocupava há muitos anos, para ir morrer perto de Grasse, no dia 10 de outubro de 1963. Com ela a França perdeu a maior das suas chansonnières que se tem registro. Cantora e compositora imortal, suas letras retrataram, em tom de drama ou de alegre sátira, boa parte da história social e amorosa dos parisienses do século XX, levando sua voz peculiar, inconfundível, tornada universal, para todas as partes do mundo, como símbolo do renascimento francês depois da desastrosa experiência da IIª Guerra Mundial.

Maria Bethânia Viana Teles Veloso (Santo Amaro da Purificação, Bahia, 18 de junho de 1946) é uma cantora brasileira que tem a marca de ser a segunda artista feminina em vendagem de discos do Brasil, sendo a maior da MPB, com 26 milhões de cópias. Atende pela alcunha de Abelha-rainha por causa do primeiro verso da música que dá nome ao LP Mel de 1979. Considerada por muitos brasileiros uma das maiores cantoras da história do Brasil. É irmã caçula do compositor Caetano Veloso e da poetisa e escritora Mabel Velloso.


Imagine o tamanho de seu espanto, ao se deparar hoje - em pleno século 21 - com uma bela baronesa divorciada, vestindo smoking, fumando seu charuto cubano e com um diversificado portfólio amoroso: um tórrido caso de amor com o compositor mais famoso do mundo e com o médico que o tratou das mazelas de saúde, um escritor jovem e talentoso bem mais moço, a atriz mais cortejada e admirada de sua época, uma prima donna cantora de ópera e um padre excomungado, entre outros. E que esta mulher fosse a mais conhecida, lida e admirada escritora de seu país, pelos seus dezoito livros, vinte peças teatrais e inflamada militância política.
Essa era Amandine Lucie Aurore Dupin, baronesa Dudevant, dita George, romancista francesa que nasceu em Paris, França, no dia 1º de julho de 1804, e faleceu em Nohant, França, no ano de 1876. Seus livros foram muito populares no séc. XIX.
Ficou conhecida por suas ligações amorosas com Frédéric Chopin e com o poeta Alfred de Musset, e por desafiar as convenções sociais fumando charutos e usando roupas masculinas. Atribui-se a ela o mérito de ter sido a primeira mulher a viver de sua produção literária.
Casou-se com o barão Casimir Dudevant em 1822, com quem teria dois filhos, Maurice e Solange. O casal foi morar numa propriedade que Aurore herdara de sua avó em Nohant. Em 1831, insatisfeita com o casamento, deixou seu marido e foi viver em Paris.
Começou a escrever artigos para o jornal "Le Figaro", com a colaboração de seu amante Jules Sandeau. Usavam, então, o pseudônimo de Jules Sand – inspirado no nome de Sandeau. Em 1831, lançaram o livro "Rose et Blanche".
Passou a usar o pseudônimo de George Sand em 1832, quando escreveu, sozinha, o romance "Indiana", que fez grande sucesso. De 1832 a 1837, escreveu romances de amor, notadamente, além de "Indiana", "Valentina" (Valentine, 1832) e "Lélia" (1833). Esses romances refletem seus próprios desejos e frustrações, advogam o direito da mulher de ter um amor sincero e dirigir sua própria vida.
George Sand envolveu-se amorosamente com vários homens, entre eles os escritores Alfred de Musset e Prosper Mérimée e o compositor Frédéric Chopin. Acredita-se que tenha tido um relacionamento amoroso também com a atriz Marie Dorval, sua amiga.
Muitas das obras de Sand foram influenciadas por quem tinha como companheiro na época, embora ela não mudasse seus princípios e pontos de vista para agradar seus amantes. Em 1833, iniciou seu romance com Musset, que terminaria dois anos depois pelo excesso de ciúmes do escritor.
Seu relacionamento mais conhecido e duradouro foi com Chopin, que durou de 1837 a 1847.No inverno de 1838, os dois viajaram para Maiorca, onde o mau tempo afetou bastante o estado de saúde do compositor. Em 1839, voltaram para a França.
Ele e George Sand só haveriam de romper definitivamente um ano depois, por ocasião de uma intricada briga familiar: Sand e a filha, Solange, tiveram um grande atrito, e Chopin, de forma inocente, defendeu a moça. Os dois não se veriam mais, para desgosto do compositor, que ainda a amava: "Jamais amaldiçoei ninguém, mas neste momento tudo me é tão insuportável que eu me aliviaria se pudesse amaldiçoar Lucrezia", disse, na viagem que fez a Londres, em 1848.Chopin faleceria dois anos após o rompimento do casal.
Além de seus comentados relacionamentos, Sand também tinha outros hábitos incomuns para sua época. Às vezes, vestia-se com roupas masculinas por diversão ou praticidade. Também tinha o costume de fumar em público, num tempo em que isso era inaceitável para uma mulher. Comentava-se, ainda, sobre a grande quantidade de obras que produzia como sendo uma característica pouco feminina.
Sand fez amizade com várias personalidades contemporâneas a ela, destacando-se: Flaubert, Balzac, Zola, Sainte-Beuve, Baudelaire, Franz Liszt, Elizabeth e Robert Browning, Dostoievski e Eugène Delacroix.
Obras: Rose et Blanche (com Jules Sandeau, 1831); Indiana (1832); Valentina (Valentine, 1832); Lélia (1833); Le Secrétaire Intime(1834); Lettres d'un Voyager (1834-1837); Jacques (1834); Leone Leoni (1835); André (1835); Simon (1836); Mauprat (1837); Les Maîtres Mosaïstes (1838); L'Uscoque (1838); La Dernière Aldini (1839); Spiridon (1839); Les Sept Cordes de la Lyre (1840); O Companheiro da Viagem pela França (Le Compagnon du Tour de France, 1840); Horace (1842); Consuelo (1842-1843); La Comtesse de Rudolstadt (1844); Jeanne (1844); Lettres à Marcie (1844); Le Meunier D'Angibault (1845); Teverino (1845); Le Péché de Monsieur Antoine (1846); O Charco do Diabo (La Mare au Diable, 1846); Isidora (1846); Lucrezia Floriani (1846); Le Piccinino (1847); Francisco, o Bastardo (François le Champi, 1847-1848); A Pequena Fadette (La Petite Fadette, 1849); Le Château des Désertes (1851); Les Maîtres Sonneurs (1853); A História de Minha Vida (Histoire de Ma Vie, 1854-1855); Adriani (1854); Un Hiver à Majorque (1855); Le Diable aux Champs 1856); Évenor et Leucippe (1856); La Daniella (1857); Les Dames Vertes (1857); Les Beaux Messieurs de Boisdoré (1858); L'Homme de Neige (1858); Ela e Ele (Elle et Lui, 1859); Narcisse (1859); Flavie (1859); Le Marquis de Villemer (1860); Jean de la Roche (1860); Constance Verrier (1860); La Ville Noire (1860); Valvèdre (1861); La Famille de Germandre (1861); Tamaris (1862); Antonia (1862); Mademoiselle la Quintinie (1863); Laura, Voyage Dans le Cristal (1864); La Confession d'une Jeune Fille (1865); Monsieur Sylvestre (1865); Le Dernier Amour (1867); Cadio (1868); Mille de Merquem (1868); Pierre Qui Roule (1870); Malgrétout (1870); Césarine Dietrich (1871); Francia (1872); Nanon (1872); Contos de uma Avó (Contes d'une Grand-Mère, 1873); Ma Soeur Jeanne (1874); La Tour de Percemont (1876); Oeuvres Complètes (1882-1883); Journal Intime (1926); Oeuvres Autobiographiques (1970).
Carta à senhorita Leroyer de ChantepieGeorge Sand
Senhorita(...) Detalhes da existência apenas se me apresentam como romances mais ou menos felizes que conduzem todos a uma conclusão geral: a sociedade deve ser reformada de cima abaixo.Parece-me que ela se dá à mais cruel desordem e entre todas as iniqüidades consagradas no seu interior, a mais destacada parece-me ser as relações de homens e mulheres as quais estão estabelecidas de modo injusto e absurdo.
Daí que não possa aconselhar ninguém a ingressar no casamento, sancionado pela lei civil que continua a sustentar a dependência, inferioridade e nulidade social da mulher. Passei dez anos em reflexão a respeito deste tema e, após ter me perguntado porque todos os amores neste mundo, legitimados ou não pela sociedade, eram mais ou menos infelizes, quaisquer que fossem as qualidades e virtudes das almas neste modo associadas, estou convencida da impossibilidade radical da felicidade perfeita e do amor ideal, em condições de desigualdade, inferioridade e de dependência de um sexo em relação a outro.
Seja pela lei, seja por uma moralidade universalmente reconhecida, seja pela opinião ou pelo preconceito, permanece o fato de que a mulher, tendo se entregado ao homem está agrilhoada ou na condição de réu. Agora, a senhorita me pergunta se pode ser feliz através do amor e do casamento. Não creio que a senhorita será feliz através de qualquer do dois, disso estou convencida.
Porém, se a senhorita me pergunta em que outras condições a felicidade da mulher pode ser encontrada, dir-lhe-ia que sou incapaz de despedaçar e remodelar toda a sociedade inteiramente e, bem sabendo que ela durará muito além da nossa própria breve estada neste mundo, devo colocar a felicidade das mulheres em um futuro no qual firmemente acredito, no qual deveremos voltar a melhores condições na vida humana, no seio de uma sociedade mais iluminada, na qual nossas intenções serão melhores compreendidas e nossa dignidade melhor estabelecida.

José Raul Teixeira nasceu em Niterói, no Estado do Rio de Janeiro. É Licenciado em Física pela Universidade Federal Fluminense, mestre em Educação pela mesma Universidade e Doutor em Educação pela Universidade Estadual Paulista (UNESP). Exerce o cargo de professor na Universidade Federal Fluminense.

Em sua terra natal, Niterói (RJ), junto de alguns companheiros, fundou, em 04 de setembro de 1980, a Sociedade Espírita Fraternidade (SEF), da qual é Diretor. Através do seu departamento social, Remanso Fraterno, a SEF desenvolve um trabalho de assistência a crianças socialmente carentes e a seus familiares, apoiando-as material e moralmente.

Com seu verbo útil e lúcido, Raul Teixeira é um dos oradores mais requisitados no Brasil e no Exterior, já tendo visitado todos os estados do Brasil e 40 países levando a mensagem espírita.

Psicografou diversas obras, ditadas por vários Espíritos, num total de 28 livros publicados até o momento. Desses livros, alguns já estão traduzidos para o espanhol, o inglês e o italiano, sendo todos os direitos autorais pertencentes ao Remanso Fraterno, para atendimento de seus serviços.

terça-feira, 15 de setembro de 2009


Senhor, ensina-nos a oferecer-te o coração puro e o pensamento elevado na oração.
Ajuda-nos a pedir, em Teu Nome, para que a força de nossos desejos não perturbe a execução de Teus desígnios.
Ampara-nos, a fim de que o nosso sentimento se harmonize com a tua vontade e que possamos, cada dia, ser instrumentos vivos e operosos da paz e do amor, do aperfeiçoamento e da alegria, de acordo com a Tua Lei.
Assim seja

Hymme a l'amour


Nosso querido Francisco Candido Xavier, nos dando uma verdadeira lição para o nosso dia a dia de nossa existência. Sejamos felizes.

Alô, Alô, Marciano


Alô, alô, marcianoAqui quem fala é da TerraPra variar estamos em guerraVocê não imagina a loucuraO ser humano ta na maior fissura porqueTá cada vez mais down o high society
Down, down, downO high society
Alô, alô, marcianoA crise tá virando zonaCada um por si todo mundo na lonaE lá se foi a mordomiaTem muito rei aí pedindo alforria porqueTá cada vez mais down o high society
Down, down, downO high society
Alô, alô, marcianoA coisa tá ficando russaMuita patrulha, muita bagunçaO muro começou a picharTem sempre um aiatolá pra atola AláTá cada vez mais down o high society
Down, down, downO high society
Alô, alô, marcianoAqui quem fala é da TerraPra variar estamos em guerraVocê não imagina a loucuraO ser humano ta na maior fissura porqueTá cada vez mais down o high society
Down, down, downO high society